domingo 15 de mayo de 2011

MIXTURAS. TALLER




CENTRO CULTURAL RECOLETA
JUNIO-JULIO 2011
GUIA: LILIANA KHOURY

UN RECORRIDO POR EL COLLAGE, EL COLOR Y LA TEXTURA.

Pensar, crear, investigar sobre el collage es cotidianamente una aventura, de esto surgió

mi interés, ver que el collage se trasladó de las primeras experiencias generadas por Pablo Picasso a comienzos del siglo XX, de los “ papier coleé” de Picasso, a los papier decoupeé de Matisse, hasta la cultura contemporánea, visual, donde desde el pensamiento, la palabra, la imagen , todo se ha ido conformando al modo de un collage.

Nuestra cultura contemporánea es sin duda un fluir constante, cargado de entrecruzamientos e interrupciones….todo transcurre y todo se entrecorta: se torna fragmentario y parcial. Esta característica no ha aparecido de un día para el otro, tiene ya podríamos decir una historia y un proceso que la avala. Analizar ciertas vanguardias artísticas como el cubismo, con imágenes formadas por fragmentos ensamblados (solo parte de un todo) es ver en parte reflejado el carácter parcelario de las mismas. Lo mismo ocurre cuando recurrimos como forma de estudio al zapping televisivo; al video clip; a cierto cine no narrativo o a las contemporáneas instalaciones.

Parecería que son muchos los aspectos culturales que en definitiva reflejan a una sociedad que ha perdido cierta capacidad para abarcar totalidades; que se limita a mostrarnos todo como en porciones…en recortes de un todo que extrañamente se unen para formar una especie de collage. Esta cultura del collage, del fragmento, nos permite ver cada parte como un todo en sí mismo, no siempre se cumple la premisa de la percepción gestáltica, donde el todo es más que la suma de las partes.

En la civilización posmoderna, cada parte de una realización artística es una obra en sí misma, cada fragmento está conformado por una estructura propia, a veces con materiales diversos, con composiciones disonantes; cada fragmento muestra en sí mismo una lectura y una identidad que lo separa y permite su lectura fuera de la totalidad.



El curso abarca distintos usos de materiales y posibilidades creativas desde la aparición del

collage a comienzos del siglo XX, hasta la actualidad.

Trabajaremos desde los materiales más transparentes, hasta el aporte de texturas y volumen

que arriben a lo tridimensional.

El objetivo es realizar un recorrido por algunas estructuras compositivas, ofrecer una compactada visión de estructuras, materiales, formas, que se introdujeron en la creación artística durante el siglo XX, y lo que va del XXI .

Producir en la bidimensión y tridimensión algunas propuestas que sirvan al que asiste al taller, como disparador para su propia investigación.


Alejandro Botello Espacio y color en la obra mexicana contemporánea.



La obra de Alejandro Botello nos lleva a recorrer espacios íntimos, sus series representan paisajes interiores, en algunas etapas con gran despojo de la imagen, con una visión mínima del color, apuntando a la expresión de la materia.

Su relación con la pintura surge desde lo gestual, la impronta de la materia sobre el soporte, muy a la manera del expresionismo abstracto, con una exploración del gesto a partir del automatismo, esto nos lleva a no observar el objeto, el paisaje, la forma, sino descubrir una visión exploratoria de la imagen, un espacio diferente, un juego visual no convencional. Allí, donde uno posa la mirada, encuentra una línea, una textura, un grafismo, que representan algo, tal vez un paisaje, una imagen interna, un lúdico entramado espacial.

Alejandro Botello va transformando la imagen sobre su tela hasta llegar a una síntesis, comienza a aparecer en su trabajo horizontes múltiples, franjas geométricas, que establecen un doble juego espacial, la imagen se fragmenta, se segmenta, y el observador percibe en simultáneo la alternancia del espacio, que se vuelve ambiguo, así se evidencian en sincronía dos visiones coexistentes producidas por el paralelismo de las franjas que establecen múltiples perspectivas, que generan límites y alternancias en su obra.

Esto lleva a Alejandro a una síntesis cada vez mayor, las franjas se acercan, se rozan, el color se neutraliza, o vibra en su máxima expresión, la pincelada oscila entre más texturada, y más suave, es que cada composición le plantea a Botello una búsqueda, una encrucijada a la cual resuelve con justeza.

Tal vez recordemos a un gran artista al cual desde mi óptica nos trae reminiscencias en la obra de Alejandro Botello, este artista forma parte del expresionismo abstracto norteamericano, es Mark Rothko, en el trabajo de ambos artistas la composición es llevada al borde de la síntesis, y el efecto espacial que logran es perturbador, lo máximo y lo mínimo se unen, en Alejandro, el horizonte se multiplica, la línea se reproduce, la placidez de la horizontal, la sensación de reposo, de quietud, se repite en un constante juego óptico .

Alejandro Botello, artista mexicano contemporáneo, nos brinda una propuesta en su obra que incentiva a ver más, a adentrarse profundamente en su espacio, a disfrutar su color, a olvidar la perspectiva cotidiana para sumergirse en un juego óptico donde el que observa, el que mira, encuentra distintos caminos para descubrir.

Liliana khoury-2011

Publicado en:

Punto&Aparte

miércoles 27 de octubre de 2010

HUGO OLDACH




Bioconstrucciones
Hugo Oldach

Mínimo, sutil, laberíntico, es el recorrido que el ojo realiza a través de la obra de Hugo Oldach. Las formas se abren y cierran, transformándose en engranajes que a su vez se componen dentro de la superficie de la obra.
Ritmos vitales de la naturaleza, las cadenas de ADN, las células, los átomos, el universo... todo parece formar parte de algo mayor, un engranaje cósmico, cada fragmento se deriva en infinitas estructuras, armadas geométricamente, ensambladas, para a su vez formar parte de una entidad.
Hugo Oldach expuso en septiembre “Bioconstrucciones”, una enigmática muestra, en la galería: “ Laguanacazul”, donde los espacios laberínticos, las formas espiraladas y su inquietante imagen nos permitieron hacer un viaje a un mundo de características singulares.
De su obra nos dice Oldach: Los temas en mis trabajos, en su mayoría, están inspirados en configuraciones naturales, como es el caso de algunas formas en espiral, que remiten a conformaciones reiteradas una y otra vez en el universo, las galaxias por ejemplo. En otros casos la geometría ocupa el interés más inmediato, aunque al final, en la mayoría de los casos, la apariencia orgánica vivifica los rígidos límites geométricos.
Esa estructura de impecable realización, de bordes precisos, de abigarrada y comprometida composición confluye en una totalidad que lejos de ser rígida cobra vida al oponerse a lo orgánico, pero también trabaja otros opuestos, así la noche y el día, el frío y el calor aparecen en contrapunto generando una dinámica impensada en la obra donde subyace un intrincado juego de ensamble geométrico.
Oldach halló inspiración en culturas antigüas, Machu Picchu, es un referente, de ahí es que aparecen soles, símbolos, que nos conectan con formas ancestrales, también puso su mirada en la obra del constructivista Joaquín Torres García , así su imagen se nutre pero a la vez recrea y revitaliza los orígenes del arte, y emerge con la fuerza constructiva del andamiaje compositivo.
Dice Horacio Safons, refiriéndose a la obra de Hugo Oldach:” se desarrolla entre la escisión de la geometría y la voluntad orgánica de las formas”.Es verdad, se percibe la presencia de lo orgánico en su composición, lo orgánico anteponiéndose a la rigidez, a la estructura de lo geométrico.y acota Safons: “sus pinturas son construcciones que parecen desarrollarse en un tiempo pautado según la meditación y un sentido del movimiento que no altera la tranquila monumentalidad de la imagen. Contorno y superficie se unen para potenciar las formas envolventes, mientras el color se extiende sin estridencias, pero luminoso y, de alguna manera, enigmático.”
Y recurriendo al magistral cuento de Jorge Luis Borges me atrevo a encontrar puntos en común con la obra de este artista, es que Oldach descubre en su trabajo su propio Aleph, su propio cosmos, su intrincado universo. Es que Aleph, (según el cuento borgiano) es uno de los puntos del espacio que contienen todos los puntos.
Y dice Borges en “El aleph”:..”sí, el lugar donde están, sin confundirse, todos los lugares del orbe, visto desde todos los ángulos”.” Una sola vez en mi vida he tenido la ocasión de examinar los quince mil dodecasílabos del Polyolbion, esa epopeya topográfica en la que Michael Drayton registró la fauna, la flora, la hidrografía, la orografía, la historia militar y monástica de Inglaterra.
Es tal vez lo que se revela en la obra de Oldach, su propio mundo, íntimo, con una estructura y con engranajes propios, con una particular visión de la naturaleza y lo cósmico, con la presencia de la estructura de lo vivo, y de lo inerte, de los opuestos, ese misterio, su propio Aleph lo descubre en cada una de sus creaciones.
Las obras en su mayoría son de 1,50 X 1,50 m, trabajadas en acrílico, y revelan un detallado cuidado por la técnica y la tridimensionalidad.
Sobre el artista:
Hugo Oldach nació en Avellaneda, Provincia de Buenos Aires, en 1954. Es uno de los grandes artistas de la llamada “generación intermedia”. Ganó el primer Premio Adquisición de Pintura del Salón Nacional de Artes Visuales, en 2000 y es docente en el Museo Eduardo Sívori y en su taller del barrio de Almagro.

Liliana Khoury.2010


PUBLICADO EN REVISTA PUNTOY APARTE

martes 12 de octubre de 2010

La imagen y el entorno en la pintura de Alejandro Carosella
















Ingresar al mundo de Alejandro Carosella es descubrir el espacio que lo rodea, desentrañar los personajes que observa, rescatar lo mínimo y lo sutil que a veces pasa inadvertido, a través de los ojos y la percepción de un artista.
Es la obra de quien dimensiona el entorno, sus personajes, lo cotidiano, los vendedores ambulantes, las calles, los paisajes del barrio, su significancia, así surgen obras como: Diego el ferretero o Puntada inicial, son trabajos donde el personaje es el vecino, la chica que sube a la moto…un vendedor ambulante, un mecánico de barrio, escenas típicas que rodean a toda su obra nutrida con un despliegue de gran colorido, y estructurada a través del color y un sólido andamiaje geométrico.
Las figuras humanas están representadas en un estilo muy particular, caracterizadas por una imagen sintética, formas cerradas y una gran expresividad.
Según palabras del artista: “….mis últimas series están basadas en mi barrio, que es el lugar donde me crié y pude ver un submundo poético de color maravilloso…”, es que su obra está impregnada de un tono poético, su imagen está construída desde la luz, el color, la estructura cobra un lugar sobresaliente en su trabajo, Alejandro Carosella arma un andamiaje de luces, formas y colores, se descubre una lírica propia que magnifica el clima que se percibe en su trabajo, habla de poesía, así como los títulos de su obra, que en este caso, forman parte del relato. Así Alejandro expresa la belleza de lo cotidiano, posa su mirada en elementos que para él cobran sentido , el sol, un árbol, una calandria.
Dice Alejandro:..”con la pintura uno intenta llegar a ese estado ideal, el de la concreción, un puente invisible y sublime a la vez”. Destacando que le interesa expresar la actualidad desde su visión, donde se perfila como ingrediente un poco de humor, de ironía, una visión un tanto satírica, pero a la vez seria, donde le permite atrapar y poner un sello propio a los objetos, personajes, lugares, que lo rodean y lo inspiran.
Le resulta complejo saber a dónde arribar, él cree que no existe un puerto en el arte, en este caso su medio de expresión, la pintura, le descubre destinos a los cuales llegar, y es desde la libertad donde encuentra ese destino. Con un lenguaje personal elige plasmar esas imágenes, asombrarse con el color de las verdulerías, con la textura del mantel que cubre la mesa y sus mandarinas criollas, la visión de los enamorados andando en moto, esas son las escenas que lo motivan, que aparecen en su obra, que cobran vida propia bajo su pincel… “ sigo siendo aquél nene que se maravillaba cuando desparramaba los colores sobre las hojas, en el piso”…
Esta frase define al artista, Alejandro Carosella, quien pinta , vive, transita en un mundo con códigos propios, con imágenes de su intimidad, de su ideario, es del grupo de artistas que se definen por su personalidad, por su estilo, dejando una impronta, un sello que lo caracteriza. Su obra expuesta recientemente en la galería Sara García Uriburu, nos da cuenta de ello.

Publicado Punto & Aparte. Septiembre 2010
LILIANA KHOURY . 2010.

viernes 16 de abril de 2010

Alas y sombra de un planeta



Publicado en PUNTO&APARTE.
ABRIL 2010.


por Liliana Khoury









Guillermo Caputti


Introducirse en la obra de Guillermo Caputti me conduce a la estética planteada por Edmund Burke sobre lo bello y lo sublime tan vigente en la obra literaria , artística y cinematográfica del siglo XX y la posmodernidad.
Descubrir elementos de lo bello y lo sublime en la obra de arte, es parte de un análisis de lo estético…así elementos como la noche y el día, la muerte y la vida, el ocaso y el alba, se traducen en la obra de este artista en dos de sus series más fuertes, en “Bestiario”, nos llevaría a pensar en lo sublime, lo visceral, en lo oscuro…, la otra serie, que Caputti nos descubre, “Alas y sombra de un planeta”, nos acerca a lo bello y a la trascendencia del ser.
Dice Omar Calabrese que estos rasgos estéticos pertenecen al neobarroco, esta estética de lo sublime, ya caracterizada por Burke, es una visión actual de la posmodernidad…, el cambio, la inestabilidad, la polidimensionalidad, la mutabilidad, el desorden, el caos, lo laberíntico o lo complejo…marcan rasgos de lo sublime, y esa primera etapa de la obra del artista contiene muchos rasgos de estos elementos. Obras como “Miominotauro”, donde se yuxtaponen huesos, músculos, formas animales y humanoides, así como en “Fósil”, “El guerrero”, que forman parte de la serie: “Bestiario”, nos señala una etapa que Caputti desarrolla en Italia, donde expresa esos sentimientos profundos e intrincados sobre lo humano , con características zoomórficas.
También es importante destacar la obra de Guillermo realizada entre el 77`y 78`, donde abandona la rectangularidad del cuadro para sumergirse en espacios cóncavos-convexos, laberínticos, Escherianos, realizados impecablemente con grafito, emergiendo de un círculo, o una forma oval, ahí Caputti expresa tal vez su propia idea del mundo, de la naturaleza, de lo arquitectónico entreverado con el hombre, de esta etapa podemos mencionar “ Laberinto sin Ariadna”( 1978), “Grafito”( 1978), y “La noche de los dones”, de ese mismo año.
Según sus palabras en la serie “Alas y sombra de un planeta”, nos dice: “ considero a esta serie como el producto de un contacto con un área de la existencia”, así describe lo que para él representa en su trabajo la llamada “Frontera”. Esa frontera es donde coexiste “ la doble sustancia de la realidad humana”; el artista, según su propio análisis siente que en ésto está involucrado el espíritu, el alma, e incluso la consciencia o psiquis, lo que comúnmente llamamos “ser interno”.
Por eso dice Guillermo:…”utilizo de modo indirecto metáforas visuales abiertas…aún sabiendo que esta flecha, por definición, no daría en el blanco..pero tal vez, arrastre, en el intento, alguna “belleza”.Es en esta etapa, en “Alas y sombra..”, donde aparece lo bello. Sobre Bestiario: "La infancia es la patria del hombre" y Bestiario tiene un fuerte componente de esa fantasía y energía, de la creación de seres fantásticos, concebidos desde un "olvido" de la naturaleza y estética humana, de acuerdo a otra genética surgida de una absoluta libertad creativa. Pero, de todos modos, el hombre siempre se refiere a si mismo, aún a través de ballenas blancas y metafísicas, como Melville. Bestiario es un largo y abarcativo período donde conviven "series dentro de la serie" y termina claramente en las obras realizadas en acrílico y óleo "La dimensión humana".
Según palabras del catálogo de la muestra “ Alas y sombra”, con la curadoría de Jorge Mensi :.. “Guillermo Caputti forma parte de esos raros artistas que con su trabajo de atenta observación continúan la búsqueda de expandir los límites del arte hacia su ser interno. En él, el pintor y el dibujante disputan cada centímetro de tela torciendo, estirando y doblando cada forma hasta hacerla suya y buscando nuevas combinaciones. En su camino encontrará monstruos y fantasmas, recuerdos y formas aladas que guiarán esa búsqueda hacia destino.”

Es poesía la que existe en la obra de Guillermo Caputti....la profundidad cósmica de su color, la línea, que aparece ondulante…y se sumerge en los azules, en la espacialidad de sus cielos y mares . Así como en otras obras de esta misma serie, los cuerpos emergen perspécticos, aparecen mutados con alas, con arquitectura, tal vez reflejos de su Italia, estas producciones traducen el vigor, la fuerza, el espíritu que imprime en ellas, en “Vuelo nocturno” y “Leyendas de la frontera”,el artista nos introduce en otra dimensión: “lo metafísico”.
Una visión del paisaje muy personal, con características que no permiten incluirlo en ninguna vanguardia, nos lleva a recorrer paisajes íntimos, imágenes terrenales, del espacio circundante, que sólo el artista, con el color, con la línea, con su vuelo, nos permite descubrir.
Hay que destacar que Guillermo Caputti también ama la docencia, así su doble tarea artista-docente, le posibilita transmitir a sus discípulos su energía, sus conceptos, su creatividad.
Alas y sombra de un planeta, nos lleva a su ser interno, nos permite explorar en su imaginario…, él se representa en su propia obra. “ Epifanía de pibe”, relata su infancia, su origen, el barrio, el potrero.
Esa obra es la que nos liga a su pasado, Guillermo Caputti describe un recorrido de su vida, de su sentir, que plasma en cada etapa de su creación.
guillermocaputti@yahoo.com.ar


miércoles 24 de marzo de 2010

A cielo abierto. Artistas en Plaza Cortázar.




Por Liliana Khoury




Los sábados y domingos se desarrolla en el corazón de Palermo viejo, una feria de arte, en el predio de La Plaza Cortázar, este espacio, también conocido como Plaza Serrano, recibe a más de treinta artistas plásticos que exponen sus obras en un sector de dicho espacio.
La plaza está ubicada en la intersección de la calle Borges y la calle Serrano, a pocas cuadras de Avenida Santa Fe, este proyecto fue creado por la sociedad de fomento de Palermo Viejo, ellos percibieron la necesidad de establecer un crecimiento en lo cultural, de impulsar a través del arte una relación fluida entre público, el espectador y el artista. SOFOPAVI ( Sociedad de Fomento de Palermo Viejo) ha visualizado la necesidad de un aporte cultural a esta zona urbana, así el enriquecimiento es permanente, el grupo de artistas presentan una multiplicidad de obra que permite hallar un panorama del arte actual desde el dibujo, o el grabado, diferentes visiones y propuestas desde el
lenguaje pictórico, y otras expresiones de actualidad, donde la variedad de recursos e imágenes hacen del paseo una cita con el arte. El nivel de las propuestas es muy destacable, los artistas tienen recorrido propio, y se ven paisajes, figuras humanas, retratos, expresiones abstractas, en distintas dimensiones, ofreciendo al público una gama de obras variada y de nivel , pero lo más destacable es su objetivo: que haya una muestra permanente de arte, y también , como un plus de la actividad cultural que esto genera, ya que el público interactúa y se acerca a los artistas creando un agradable intercambio, que se puedan adquirir a un precio lógico, lo cual favorece al mercado del arte, y al artista, porque puede trabajar con su obra, venderla, y continuar con su crecimiento personal.
Esta feria fue declarada de “ interés turístico” por el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en el 2003, hoy continúa albergando a muchos artistas, un grupo de treinta y ocho artistas cada fin de semana y artistas invitados, que junto a la coordinación de una artista plástica, Irina Fallik y la supervisión de la presidenta de la Sociedad de fomento de Palermo Viejo, Marta Constantin encuentran este lugar para crecer y mostrar su obra.
Es destacable el nivel de los artistas que intervienen, mostrando diversidad de imagen y recursos, brindando la posibilidad de contactarse con el público, de que realmente haya un intercambio entre la gente que visita el lugar y quien produce la obra, podemos mencionar a muchos de ellos: Lobo, Ceci, Mateu, Chillemi, Quiroga, Muniek, Pirosanto, Seijas, Conde, Castro, Sanchez, Waldman, Russo, Haimovitz, Margulies, y otros, también asisten artistas invitados cada semana.
Todos compartiendo una misma pasión, el arte, conviviendo con el público, ofreciendo obra de calidad, verdaderos profesionales del arte, y la posibilidad de que el paseo sea algo más, ofrezca un espacio donde la arquitectura y el diseño circundantes, alberga a tantos artistas y tan variadas propuestas.., donde, a cielo abierto, uno pueda descubrir, que el arte se respira de otra manera, está en las calles, evade los espacios convencionales, para trascender y enriquecer a quien camina y visita la zona.



Publicado en Revista Punto & Aparte; Marzo 2010
Liliana Khoury. 2010.


miércoles 10 de febrero de 2010

Los laberintos infinitos. Eleonora Butín.


Publicado por Liliana Khoury.


“No tengo una forma regular de transcurrir el día, mis horarios se ajustan a MI DESEO, que es el verdadero motor de mi existencia”.
Eleonora Butín.
Docente, tal vez no por elección, Eleonora realiza en su obra, magistralmente, la transformación del individuo en máquina. En sus trabajos plasma la angustia del hombre al sometimiento del trabajo, tal vez sea ese su motor, que visualicemos ese mundo diabólicamente pergeñado por la industrialización y el capitalismo, quizá por eso una imagen que nos introduce en el infinito, máquinas infinitas que forman parte de una inacabable y agotadora labor del hombre.Eleonora hace alusión a “Tiempos modernos” la película en donde Chaplin muestra desde el humor la tragedia de ser un engranaje más, dentro de la estructura de una fábrica, de una sociedad.Ama el ocio, el tiempo libre, el disfrute, pero mientras siente esto, se concentra en trabajar durante horas en su obra, minuciosamente describe fragmentarios y repetitivos objetos cotidianos, así aparecen sifones, cañerías, engranajes, canillas, elementos a los cuales describe encadenados, superpuestos, sucesivos, desarrollando así una trágica pero bella visión de la realidad.
Dibuja, pinta, hace serigrafía, grabado, no le gusta hablar de técnicas mixtas, sus técnicas son las tradicionales, a veces combinadas. No utiliza recursos tecnológicos, así logra efectos de luces y sombras verdaderamente enigmáticos, climas donde se percibe obsesión, donde se saborea la opresión de este mundo contemporáneo.
Inicia sus estudios en La Plata, luego en la escuela Prilidiano Pueyrredón. Obtuvo importantes premios entre ellos en el 2004 el primer premio en el Salón Nacional de Dibujo, en el 2002, ya había logrado el segundo premio en dibujo en el XCI Salón Nacional de Artes Visuales, y en el 2001 un segundo premio en la categoría “Dibujo”, en el museo Guamán Pomá de Entre Ríos, entre otros.Según sus propias palabras “mi obra refleja esa locura”, esa locura a la que hace referencia la propia artista, es parte de nuestro mundo, convivimos y padecemos cotidianamente con eso, sólo que Eleonora lo plasma virtuosamente; en cada imagen infinita, laberíntica, en la cual estamos atrapados, de la cual hay que intentar escapar.

LILIANA KHOURY
Publicado en Revista Punto & Aparte- diciembre 2009.